Casa Paula Téllez 01

Son Roqueta

Se trata de una casa de principio de siglo situada en un entorno rural. Su rehabilitación duró un año y medio, y fue un gran proyecto. La casa original, de pequeño tamaño, con dos plantas y un desván, se conservó combinándose con zonas modernas, sobretodo en el desván donde casi todo se tuvo que hacer nuevo.

El enfoque del proyecto

El enfoque principal del proyecto, era conservar el espíritu de una casa de principio de siglo, pero añadiendo modernidad y adaptándolo al modo de vida actual. En la planta principal se rescataron los pilares originales de marés, y se creó un solo espacio abierto para comedor, sala y cocina. Se conservaron muros, ventanas y puertas exteriores. Para el suelo se optó por el hormigón continuo. En la planta baja, que originalmente albergaba cuadras y lavanderías, se redistribuyó para lograr una salita, dos habitaciones con baños integrados y un acceso al exterior. Las paredes conservaron su piedra original que quedó vista en muchas zonas. En la parte de arriba, antiguo desván, se rehízo todo nuevo, y se situó el master-room de espectaculares vistas con baño completo y vestidor integrados, una sala, y un despacho-closet.

Estilo rústico-ecléctico

Los radiadores, suelos, y puertas de toda la casa proceden de un derribo. Lo que es una constante en los diseños de Paula Téllez. Como elementos modernos, la chimenea, la cocina en isla, las escaleras y medios muros que dividen ambientes se conjugan a la perfección con lo antiguo para lograr esta espectacular combinación al más puro estilo rústico-ecléctico.

Los exteriores

En los exteriores se acometió una obra casi mayor que en el interior. La propiedad no tenía ni piscina, ni porches y estaba en un estado de absoluto abandono. Lo más complicado era integrar dichos elementos tan modernos, en una casa tan antigua. Se optó por construir un porche que fuese un cubo de hormigón, logrando que siendo tan imponente e importante no le robase ni un ápice de protagonismo a la construcción principal que es la casa antigua. Lo mismo sucedió con las barandillas a base de planchas de hierro de piscina y terrazas. La piscina, de agua salada, mide 9x3 metros. La terraza posterior, esta rodeada de muros de piedra antiguos, que se conservaron. Se adaptó una fuente antigua para convertirla en estanque, logrando que parezca que dicho estanque siempre estuvo ahí. Los suelos se hicieron combinando canto rodado con baldosa de barro antiguo. Con todo, es, probablemente, el mejor rincón de la casa.